Tarjeta de Vídeo

La tarjeta de vídeo es la parte de nuestro ordenador que manda la señal de vídeo hacia nuestro monitor o televisor. Por si sola prácticamente es un pequeño ordenador ya que en la placa tiene un procesador, memoria RAM, BIOS, entradas de alimentación… etc. Son imprescindibles para la gente que busca sobre todo jugar o editar vídeo o 3D. Si quieres saber mas, aquí tenemos escrito sobre las tarjetas de vídeo.
Una tarjeta gráfica es una tarjeta de expansión o un circuito integrado (chip), de la placa base del ordenador, que se encarga de procesar los datos provenientes de la unidad central de procesamiento (CPU) y transformarlos en información comprensible y representable en el dispositivo de salida (por ejemplo: monitor, televisor o proyector).

También se le conoce como:

    Adaptador de pantalla
    Adaptador de vídeo
    Placa de vídeo
    Tarjeta aceleradora de gráficos
    Tarjeta de vídeo

Es habitual que se utilice el mismo término, para las tarjetas dedicadas y separadas (tarjeta de expansión), y para los chips de las unidades de procesamiento gráfico (GPU) integrados en la placa base.

Algunas tarjetas gráficas han ofrecido funcionalidades añadidas como sintonización de televisión, captura de vídeo, decodificación2 MPEG-2 y MPEG-4, o incluso conectores IEEE 1394 (Firewire), de mouse, lápiz óptico o joystick.

Las tarjetas gráficas más comunes son las disponibles para el ordenador compatibles con la IBM PC, debido a la enorme popularidad de estas, pero otras arquitecturas también hacen uso de este tipo de dispositivos.

Las tarjetas gráficas no son dominio exclusivo de los ordenador personal (PC) IBM compatibles; contaron o cuentan con ellas dispositivos como por ejemplo: Commodore Amiga (conectadas mediante las ranuras Zorro II y Zorro III), Apple II, Apple Macintosh, Spectravideo SVI-328, equipos MSX y en las videoconsolas modernas, como la Wii U, la PlayStation 4 y 



ectores ópticos

Los lectores ópticos eran muy populares en el pasado. Básicamente son los que leen todos estos discos DVD, CD o BluRay. Ahora mismo con Internet muy desarrollado en muchos países esta casi en desuso el lector de discos. Cualquier información ahora puedes descargar de Internet o te la puedes llevar en una memoria USB. Aprende todo sobre la lectora de CDs aquí.

Definición de Lector Óptico

Como muchos sabrán entre los dispositivos informáticos que encontramos en un ordenador, podemos encontrar una gran variedad de Periféricos, que se clasifican entre aquellos que son Periféricos de Entrada, que permiten el ingreso de datos al ordenador, tales como el Teclado, o bien los Periféricos de Salida, que se encargan de mostrar la información que ha sido debidamente organizada por el Procesador, en algo que puede ser percibido a través de los sentidos por un usuario, como puede ser una Impresora o un Monitor.

En este caso, los Lectores Ópticos se encargan de oficiar como un Periférico de Entrada, pudiendo ingresar datos de la forma que desarrollaremos a continuación, sin contar con un teclado aunque anteriormente solían utilizar el puerto de comunicación del mismo, algo que ha sido dejado de lado por la instalación de, entre otros, el Puerto USB.

Un Lector Óptico tiene la misión fundamental de transformar en datos binarios todo tipo de información manuscrita o imágenes ya impresas en Datos Binarios que pueden ser procesados por el ordenador, teniendo distintas tecnologías que nos permiten contar con esta lectura, variando los diseños.

Una de estas formas está dada por la utilización de una especie de Lápiz Óptico en el cual debemos predefinir que áreas deben ser leídas por el lector, para poder realizar un posterior procesamiento eficiente, a alta velocidad y con un gran rendimiento, siendo ideal para la valoración de encuestas, establecer estadísticas o inclusive para poder digitalizar documentos.

El dispositivo de Lector Óptico tiene que tener la aptitud necesaria para poder detectar aquellas áreas que difieren del fondo de un papel y aquellas que están tratadas con un elemento escritor que ha dejado una impronta de tinta, teniendo la particularidad de que estos sectores deben ser leídos con la mejor calidad posible.

Lo común es que esta información binaria sea transformada en un archivo de imagen, aunque hoy en día las tecnologías y las aplicaciones de las mismas en el Software permiten inclusive que se puedan obtener Documentos Digitales en base a aquellos cuyas fuentes son en papel.

Esta tecnología se llama OCR (Siglas en inglés del equivalente en español Reconocimiento Óptico de Caracteres) y se complementa con un Reconocimiento de Marcas en el papel para obtener un documento con la mayor nitidez posible, transformando los datos directamente a partir de los Documentos Originales, aunque este proceso de digitalización requiere un mayor tiempo de ejecución.Fuente






Disco Duro

El disco duro es otro de los componentes esenciales de nuestro sistema informático. Generalmente es una parte interna de cualquier computadora, aunque en los últimos años se ha popularizado el formato externo, en el fondo la tecnología es la misma. El “Hard Drive” por prestaciones es mucho mas lento que la memoria RAM, sin embargo tiene mucha mas capacidad. Actualmente en el año 2015 puedes encontrar fácilmente unidades de 4Tb-6Tb, lo mas común y económico es tener 1-2Tb. Ademas es el componente que cambia radicalmente de tecnología. La tecnología magnética poco a poco da paso a la “solida” o “química” de los discos SSD o Solid State Drive. Descubre mas sobre los disc
En informática, la unidad de disco duro o unidad de disco rígido (en inglés: Hard Disk Drive, HDD) es el dispositivo de almacenamiento de datos que emplea un sistema de grabación magnética para almacenar archivos digitales. Se compone de uno o más platos o discos rígidos, unidos por un mismo eje que gira a gran velocidad dentro de una caja metálica sellada. Sobre cada plato, y en cada una de sus caras, se sitúa un cabezal de lectura/escritura que flota sobre una delgada lámina de aire generada por la rotación de los discos. Es memoria no volátil.

El primer disco duro fue inventado por IBM, en 1956. A lo largo de los años, han disminuido los precios de los discos duros, al mismo tiempo que han multiplicado su capacidad, siendo la principal opción de almacenamiento secundario para computadoras personales, desde su aparición en los años 1960.1 Los discos duros han mantenido su posición dominante gracias a los constantes incrementos en la densidad de grabación, que se ha mantenido a la par de las necesidades de almacenamiento secundario.1

Los tamaños también han variado mucho, desde los primeros discos IBM hasta los formatos estandarizados actualmente: 3,5 pulgadas los modelos para PC y servidores, y 2,5 pulgadas los modelos para dispositivos portátiles. Todos se comunican con la computadora a través del controlador de disco, empleando una interfaz estandarizada. Los más comunes hasta los años 2000 han sido IDE (también llamado ATA o PATA), SCSI (generalmente usado en servidores y estaciones de trabajo). Desde el 2000 en adelante ha ido masificándose el uso de los SATA. Existe además FC (empleado exclusivamente en servidores).

Para poder utilizar un disco duro, un sistema operativo debe aplicar un formato de bajo nivel que defina una o más particiones. La operación de formateo requiere el uso de una fracción del espacio disponible en el disco, que dependerá del sistema de archivos o formato empleado. Además, los fabricantes de discos duros, unidades de estado sólido y tarjetas flash miden la capacidad de los mismos usando prefijos del Sistema Internacional, que emplean múltiplos de potencias de 1000 según la normativa IEC e IEEE, en lugar de los prefijos binarios, que emplean múltiplos de potencias de 1024, y son los usados por sistemas operativos de Microsoft. Esto provoca que en algunos sistemas operativos sea representado como múltiplos 1024 o como 1000, y por tanto existan confusiones, por ejemplo un disco duro de 500 GB, en algunos sistemas operativos será representado como 465 GiB (es decir gibibytes; 1 GiB = 1024 MiB) y en otros como 500 GB.

Al principio los discos duros eran extraíbles, sin embargo, hoy en día típicamente vienen todos sellados (a excepción de un hueco de ventilación para filtrar e igualar la presión del aire).

El primer disco duro, aparecido en 1956, fue el Ramac I, presentado con la computadora IBM 350: pesaba una tonelada y su capacidad era de 5 MB. Más grande que un frigorífico actual, este disco duro trabajaba todavía con válvulas de vacío y requería una consola separada para su manejo.

Su gran mérito consistía en el que el tiempo requerido para el acceso era relativamente constante entre algunas posiciones de memoria, a diferencia de las cintas magnéticas, donde para encontrar una información dada, era necesario enrollar y desenrollar los carretes hasta encontrar el dato buscado, teniendo muy diferentes tiempos de acceso para cada posición.

La tecnología inicial aplicada a los discos duros era relativamente simple. Consistía en recubrir con material magnético un disco de metal que era formateado en pistas concéntricas, que luego eran divididas en sectores. El cabezal magnético codificaba información al magnetizar diminutas secciones del disco duro, empleando un código binario de «ceros» y «unos». Los bits o dígitos binarios así grabados pueden permanecer intactos durante años. Originalmente, cada bit tenía una disposición horizontal en la superficie magnética del disco, pero luego se descubrió cómo registrar la información de una manera más compacta.

El mérito del francés Albert Fert y al alemán Peter Grünberg (ambos premio Nobel de Física por sus contribuciones en el campo del almacenamiento magnético) fue el descubrimiento del fenómeno conocido como magnetorresistencia gigante, que permitió construir cabezales de lectura y grabación más sensibles, y compactar más los bits en la superficie del disco duro. De estos descubrimientos, realizados en forma independiente por estos investigadores, se desprendió un crecimiento espectacular en la capacidad de almacenamiento en los discos duros, que se elevó un 60 % anual en la década de 1990.

En 1992, los discos duros de 3,5 pulgadas alojaban 250 MB, mientras que 10 años después habían superado 40 GB (40 000 MB). En la actualidad, ya contamos en el uso cotidiano con discos duros de más de 5 TB, esto es, 5000 GB (5 000 000 MB).

En 2001 fue lanzado el iPod, que empleaba un disco duro que ofrecía una capacidad alta para la época. Junto a la simplicidad, calidad y elegancia del dispositivo, este fue un factor clave para su éxito.

En 2005 los primeros teléfonos móviles que incluían discos duros fueron presentados por Samsung y Nokia, aunque no tuvieron mucho éxito ya que las memorias flash los acabaron desplazando, debido al aumento de capacidad, mayor resistencia y menor consumo de energía.